En el año de la gratitud peregrinamos, cumpliendo la promesa efectuada por San Pedro Poveda

Peregrinación Mariana de la Institución Teresiana

En el año de la gratitud, los miembros de la Institución Teresiana, Amigos de Codao, Colegio de la Calera, Colegio Institución Teresiana, Colegio Alberto Pérez, padres y apoderados peregrinamos cumpliendo la promesa efectuada por San Pedro Poveda en 1934, para afianzar cada día más la confianza en la Virgen, modelo de oración y buscar junto a ella ser fieles a la labor educativa. Orando a los pies de la Santina Virgen de Covadonga tuvo su origen la Institución.

Nos reúne este año nuestros agradecimientos por el bicentenario de nuestra declaración de Independencia.

Los noventa años de la llegada de las primeras tres teresianas a nuestro país, nos llaman a agradecer la labor realizada en estos años, ya presente en varios países de América.

Nuestro fundador, hace 90 años, junto a Josefa Segovia enviaron, desde España a chile a tres Teresianas: Carmen Fernández, Ángeles Sobrón y Jacoba Sanz. Sus palabras de envió fueron: “A Chile no van tres Teresianas … a Chile va la obra entera”.  

Hemos venido como peregrinos, toda la vida es una experiencia de camino, proceso, movimiento, cambio y de conversión…

Pidamos entender lo que es ser peregrino en este Chile tan querido por la Institución Teresiana.

Pidamos comprender mejor la experiencia de San Pedro Poveda en los inicios de la IT.

Peregrinar tiene un hondo sentido humano y espiritual: nos habla de camino, dinamismo, “salida”, de “salida” de lo conocido… nos habla de etapas más sencillas y otras más arduas… nos habla de perseverancia en la marcha… nos habla de equipaje ligero…nos habla de compañeros y compañeras con los que compartir…nos habla de otros que ya hicieron el camino y nos ayudan a entender el nuestro…

Busquemos, en el camino, una palabra, un signo, una experiencia, que nos abra a un nuevo encuentro con el Dios de la vida que se ha hecho peregrino con nosotros.

 Estas oraciones fueron presentadas por miembros de la Institución Teresiana

Agradecidos de la protección de nuestra señora del Carmen en estos 90 años de presencia de la Institución Teresiana en Chile nos ponemos nuevamente en su escuela para amar, servir y sembrar esperanza.

Agradecemos al espíritu la vida y el testimonio de san pedro Poveda. Él nos alienta a vivir como laicos comprometidos en la renovación de nuestra Iglesia para que sea una presencia profética, testigo del Reino de Dios en nuestra sociedad.  

Demos gracias a Dios por la Institución Teresiana en el 90 aniversario de su presencia en Chile. En ella acogemos los desafíos que nos lanza nuestro mundo y, en ella, nos sentimos convocados y convocadas por Jesús a responder llevando la buena noticia de la educación y la cultura.