120 aniversario de la ordenación sacerdotal de San Pedro Poveda

1897. El 17 abril es ordenado sacerdote Pedro Poveda,  desde esa fecha la Institución

Teresiana celebra el aniversario de la ordenación sacerdotal , que tuvo lugar en la

Capilla del Palacio episcopal de Guadix en 1897.

El 21 de abril celebró su primera Misa en el mismo lugar.

“Soy sacerdote de Cristo”, son las palabras que mejor definen a San Pedro Poveda.

Fueron expresadas por él muchas veces a lo largo de su vida. También el 27 de julio cuando fueron

a detenerlo a su casa de la calle Alameda 7 (bis) de Madrid. “Soy sacerdote de Cristo”, dijo.

En 1933 escribió en su diario: ”Hace 36 años que recibí la ordenación de Presbítero.

¿Cuántos más viviré?Solo Dios lo sabe. A Él pido la gracia de no dejar de celebrar con fervor

ni un solo día la Santa Misa”.

Sus fiestas sacerdotales fueron celebradas por Pedro Poveda con gran devoción.

La Institución Teresiana lo acompañó desde sus inicios y lo sigue haciendo en todo el mundo.

“Hoy, hace 120 años, que San Pedro Poveda, fue ordenado sacerdote . Me uno en el gozo de

esta memoria agradecida a la Institución Teresiana, y pido para esta Diócesis, el Presbiterio y el

Seminario la intercesión del que murió sólo queriendo ser sacerdote de Jesucristo. Un abrazo”.
+ Ginés, Obispo de Guadix

“Poveda fue un hombre de Dios y un maestro de oración. Por aquí empieza la figura y la obra del sacerdote:

ser un hombre que transparenta a Dios y lo comunica; un hombre que habla de Dios y lo escucha:

“creí; por eso hable”. “Los hombres de Dios y las mujeres de Dios son inconfundibles.

No se distinguen porque sean brillantes, no porque deslumbren, ni por su fortaleza humana,

sino por sus frutos”. Pablo VI gustaba subrayar la realidad del sacerdote como hombre de Dios,

haciendo suya la expresión de San Pablo a Timoteo: “En lo que a ti concierne, hombre de Dios…

practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad” (1Tm 6,11). “A fin de que el

hombre de Dios sea perfecto” (2Tm 3,17). “Cada uno de vosotros -decía Pablo VI a los neosacerdotes

que acaba de ordenar en la Epifanía de 1966- es hombre de Dios, homo Dei”.

Entre los días 17 y 21 de abril en los lugares donde está presente la Institución Teresiana y en las parroquias

y centros que llevan el nombre de San Pedro Poveda se recuerda con especial gratitud su ministerio

sacerdotal, tan central en su vida y tan fecundo para la Iglesia y la sociedad.